Brevet 300 03/03/2018

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BREVET 300 DE 03/03/2018

Un recorrido de grandes contrastes

 

Una primera parte bastante rectilínea y en suave ascenso durante 50 kilómetros nos lleva hasta Totana, ciudad alfarera que a lo largo de su historia ha sabido aprovechar tres hechos puntuales como son el nombramiento de cabecera de partido judicial que incluía a Aledo, Alhama de Murcia, Librilla y Mazarrón, la llegada del ferrocarril, la declaración de Totana como ciudad y la conversión de los cultivos de secano en regadío,  para superar las crisis provocadas por la rotura del pantano lorquino de Puentes, la fuerte emigración que sacudió la población durante el siglo XIX y el descenso demográfico sufrido durante los primeros años del siglo XX respectivamente.

La ruta gira a la izquierda buscando la línea de costa y la encuentra en Isla Plana, playa del municipio de Cartagena aunque se encuentra situada junto al Puerto de Mazarrón. Ascendiendo el cedacero, la carretera discurre paralela a la costa hasta Cartagena. Por este nombre se conoce desde el año 1.246 a la ciudad fundada por Asdrúbal en el año 227 A.C.

Durante 25 kilómetros vamos a circular junto al Mar Menor, la laguna salada más grande de Europa formada al emerger los volcanes marinos que dieron lugar a las islas interiores,  y a la aportación de sedimentos del rio Segura a través de su desembocadura en Guardamar. En la actualidad se encuentra gravemente amenazada por la contaminación.

Durante los últimos cien kilómetros de esta brevet el paisaje va a seguir cambiando, abandonamos la costa para encontrarnos con el pantano de la Pedrera, un embalse construido  en 1.983 para regular los caudales del trasvase Tajo-Segura con destino al campo de Cartagena, y desde La Pedrera nos dirigimos hacia las dos últimas ascensiones de la jornada, el Cabezo de la Plata y el Garruchal, en los que el paisaje lunar pone un fuerte contrapunto al ambiente marino respirado hasta hace pocos kilómetros. El descenso del puerto del Garruchal por una carretera con un asfalto bastante roto en algunas zonas nos lleva hasta el final de esta bonita brevet.

hora y lugar de salida

Hora de salida: 07:00

Lugar de salida: The Bike

Dirección: Av. Almirante Loaysa nº 4

30007 MURCIA

Ubicación: 37°59'53.7"N 1°07'30.4"W

PERFIL

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RUTÓMETRO CÓDIGO HOMOLOGACIÓN SP395

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CRÓNICA Y GALERÍA DE FOTOS

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Cada vez me gusta más esta brevet 300 que recorre Lorca, Cartagena y el Mar Menor, seguramente porque no nos lo está poniendo fácil a los que nos atrevemos con ella. Segundo año consecutivo con este mismo recorrido que, durante bastantes kilómetros nos permite disfrutar de la presencia del mar, y segundo año que llegamos bañados a casa sin haber pisado la playa. Para cuatro días mal contados que llueve en nuestra región y uno de ellos está marcado a fuego en el calendario.

Esta vez la previsión meteorológica no ha tenido su mejor porcentaje de acierto, la previsión era de temperaturas de hasta 24 grados, poco viento de hasta 10 km/h. y 25% de posibilidad de lluvia después de las 18h. Cuando he puesto un pie en la calle a las 6:25 de la mañana, la primera ráfaga de aire casi me tira al suelo, y así hemos seguido todo el día, viento en contra hasta La Hoya, favorable hasta Fuente Álamo, otra vez en contra hasta Mazarrón…, el fuerte viento no nos ha abandonado en todo el día. La cercanía del mar ha refrescado mucho el ambiente, el viento cargado de humedad hasta que ha empezado a llover, primero y durante muchos kilómetros apenas unas gotas que no han molestado, para ir poco a poco a más; las dos últimas horas y media la lluvia, incesante y persistente, nos ha dejado hechos un cromo.

Son todas estas adversidades las que crean un vínculo especial entre los que compartimos esta afición, que nadie ajeno a ella puede seguramente entender. Desde la comodidad de un sillón en el hogar, nos tachan de locos por estar más de once horas pedaleando bajo esas condiciones, sin percatarse que es precisamente eso lo que nos hace sentirnos vivos. Vivimos obsesionados por la seguridad, adocenados por una sociedad que nos coarta y dirige y que finalmente consigue que muramos sin haber vivido.

Tengo suerte, la suerte de compartir estas experiencias con gente que te ofrece su ayuda sin esperar recompensa, y hoy la he necesitado y la he recibido. A falta de 25 km. para terminar, en una noche oscura, sin luna, lloviendo, con gafas de sol a pesar de la oscuridad porque las 4,75 dioptrías de miopía no me permiten quitármelas y no llevo otras a mano, me he quedado sin luz delantera y en esas condiciones he tenido que bajar el Puerto del Garruchal, que tiene una carretera en mal estado, descarnada, con muchos baches y algunas curvas peligrosas, y he podido hacerlo gracias a los compañeros que me han cobijado, han aminorado su marcha para que pudiera beneficiarme de la iluminación que proporcionan sus fotos y llegar a salvo hasta zonas con alumbrado público.

Y luego está ella. Cuando llego a casa empapado de agua y barro y la miro a la cara me doy cuenta que ha sufrido. Ha estado horas viendo llover y espantando los malos pensamientos, en el banquillo se pasa peor, y aunque intentará que no me embarque en nuevas aventuras, no recibo reproches.

Definitivamente, tengo mucha suerte.